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Volumen 22 - Número 1 - Enero-Marzo 2014
Responsabilidad

J. de la Cámara
Presidente Societat Catalana d’Oftalmologia

Cuando se acepta la responsabilidad de dirigir una organización, el implicado se compromete a asumir las funciones implícitas en dicho cargo.

Las Juntas directivas de las Sociedades deben velar por los intereses y por el patrimonio de las mismas y rendir cuentas a la Asamblea general de socios presentando de forma clara los aspectos que se deban debatir.

La frivolidad con la que en ocasiones escuchamos afirmar, "en estos cargos apenas hay cosas que hacer", no debe aceptarse. Siempre hay temas que tratar para mejorar un colectivo. Solamente la indolencia encuentra todo resuelto y desde la indolencia se llega a la degradación de la sociedad, porque siempre habrá el que se aproveche de esta situación para su interés personal. En los momentos actuales llama la atención ver como altos directivos de instituciones que han tenido gravísimos problemas financieros se excusan diciendo que desconocían la situación en la que se encontraban. Tal vez, si se hubieran dedicado a ejercer su función, muchos problemas no habrían existido.

Pero centrémonos en nuestro pequeño mundo, la Junta de la Societat Catalana d’Oftalmologia (SCO) ha trabajado intensamente durante estos últimos años. Así debe ser.

Hemos conseguido que el Congreso tuviera la calidad deseada sin que resultase gravoso para la Sociedad.

Se han ampliado los premios y becas.

Se están manteniendo conversaciones con la administración para mejorar el nuevo modelo de atención primaria que no era adecuado para los intereses de los oftalmólogos

Y en una época de grave crisis económica, hemos cambiado nuestra revista Annals d’Oftalmologia que de ser editada en forma impresa en papel ha pasado al formato digital. No olvidemos que este cambio fue adoptado por la Asamblea que lo aprobó por amplísima mayoría.

Actualmente tenemos, como ya se ha explicado, una gran divergencia con la Acadèmia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya i Balears, que nos acoge en su seno a expensas de una dependencia inaceptable que coarta libertades de movimiento en las relaciones interpersonales, en la actividad administrativa y/o económica y que con una gran aportación monetaria por parte de todos los oftalmólogos no recibe contraprestación tangible alguna a pesar de las varias propuestas que les hemos presentado.

Tal es así que, después de múltiples reuniones, nos hemos sentido obligados a promover una Asamblea extraordinaria que no nos gusta, pero a la que nos hemos visto abocados. Así, entre todos decidiremos nuestro futuro.

El prestigio de la Acadèmia de Cièncias Mèdiques i de la Salut de Catalunya i Balears lo debe a las sociedades científicas que la conforman, entre ellas la nuestra. El prestigio de la Societat Catalana de Oftalmología se debe al trabajo de todos los oftalmólogos y éste es muy alto. Que una institución sea más grande no quiere decir que sea mejor y nuestra sociedad ni debe nada a nadie ni necesita de nadie. Por tanto, podemos continuar como somos sin dependencia alguna.

En la Asamblea extraordinaria, a la que invitaremos al Presidente de la Acadèmia de Cièncias Mèdiques i de la Salut de Catalunya i Balears para que exponga su posición, elegiremos entre continuar como hasta ahora o ser independientes, organizándonos científicamente y administrativamente y, con nuestros recursos incrementados sin desviaciones a una macroorganización, podremos ampliar y mejorar las actividades de nuestra Sociedad.

El día 4 de marzo decidiremos nuestro futuro, que como debe ser está en las manos de todos nosotros.

Deseamos que la decisión que tomemos sea la mejor