Volumen 23 - Número 5 - Diciembre 2015
Resumenes comentados

M. Abia, R. Alcubierre, J. Díaz, M. Morales, Z. del Campo

Sección coordinada por:
J. Català Mora
Hospital Universitari de Bellvitge.
L’Hospitalet de Llobregat. Barcelona

Bisphosphonate-Induced Orbital Inflammation: A Case Series and Review

Pirbhai A, Rajak SN, Goold LA, Cunneen TS, Wilcsek G, Martin P, et al. Orbit. 2015;34(6):331-5.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Orbit+2015%3B+34(6)%3A331-335


Los autores presentan 4 casos con diagnóstico clínico-radiológico de inflamación orbitaria que ocurrieron cuatro días después de iniciar tratamiento con bifosfonatos. Es un artículo interesante, puesto que además hacen una revisión de los anteriores casos publicados (25) haciendo un análisis exhaustivo de todos ellos. Como resultado de este estudio encuentran que el tratamiento intravenoso con zalendronato resultó ser el mayor precipitador de la enfermedad inflamatoria orbitaria (22/29 75,9%) ocurriendo de media 3 días después de la infusión. Los bifosfonatos tienen un efecto pro-inflamatorio que se ha demostrado en estudios previos in vitro e in vivo, éstos provocan una elevación de citoquinas proinflamatorias como la IL-1, IL-6 y TNF-a. Este perfil de citoquinas es similar al que aparece en otras enfermedades orbitarias como la orbitopatía asociada al tiroides o el pseudotumor orbitario.

Neoadjuvant Systemic Chemotherapy in the Management of Extensive Eyelid Sebaceous Gland Carcinoma: A study of 10 Cases

Kaliki S, Ayyar A, Nair AG, Mishra DK, Reddy VA, Naik MN. Ophthal Plast Reconstr Surg. 2016;32:35-9.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Ophthal+Plast+Reconstr+Surg%2C+2016%3B+32%3A35-39


Los autores presentan un estudio retrospectivo de 10 pacientes que recibieron quimioterapia neoadyuvante sistémica (cisplatino/carboplatino y 5-fluoracil) para casos con carcinoma sebáceo palpebral extenso que requerirían en un principio una exanteración orbitaria. El diámetro basal medio de los tumores fue de 36mm con extensión orbitaria en 9 de los 10 casos. El número medio de ciclos de quimioterapia neoadyuvante fueron 3 ciclos. La media del porcentaje de reducción del diámetro del tumor fue de 74% (30-100%). Ninguno de los pacientes tuvo ningún efecto adverso sistémico. Después de la quimioterapia a todos los pacientes se les recomendó tratamiento quirúrgico radical, pero fueron 7 los que se sometieron a cirugía, 5 realizaron escisión completa y a 2 pacientes se les realizó exanteración orbitaria. Sólo 1 paciente falleció debido a metástasis sistémica. Ninguno de los 7 pacientes intervenidos, tuvieron recurrencia del tumor al final del seguimiento (mediana 14 meses, rango: 3-63 meses). Con este estudio se concluye que la quimioterapia neoadyuvante sistémica es efectiva y segura en el manejo de los carcinomas sebáceos palpebrales de grandes dimensiones o con extensión orbitaria.

The Role of Routine Biopsy of the Lacrimal Sac During Dacryocystorhinostomy Surgery

Nash M, Skippen B, Gal A, Benger R. Orbit. 2015;34(6):320-3.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Orbit+2015%3B34(6)%3A320-323


Los autores han realizado un estudio retrospectivo de 245 pacientes donde se realizaron de rutina 253 análisis histológicos de muestras del saco lagrimal tomadas durante una dacriocistorrinostomía externa realizada de forma sistemática. El diagnóstico más frecuente encontrado fue inflamación no granulomatosa (71,7%), el segundo más frecuente fue tejido normal (13,8%), en un 6.4% de las muestras se encontraron microorganismos infecciosos o colonizadores. En cuanto a neoplasias, se observaron en el 5% de las muestras analizadas (13/253), de las cuales 11 muestras fueron papilomas benignos, 1 caso de oncocitoma y 1 caso de leucemia linfocítica crónica (ya conocida previamente). Los autores hacen referencia al hecho que no hubo ninguna muestra con diagnóstico maligno que no se sospechara con anterioridad a la cirugía. De modo que concluyen que la biopsia de rutina en los pacientes sometidos a dacriocistorrinostomía no está justificada, recomiendan reservarla para casos en los que haya una sospecha clínica de malignidad intra o pre-operatoria.

Early Diagnosis of Subclinical Interferon Alpha-Associated Optic Neuropathy Using Fluorescein Angiography

Cestari et al. J Neuroophthalmol. 2015 Sep;35(3):280-3.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25793363
Artículo que describe un caso de neuropatía óptica asociada a interferón alfa, en un paciente sometido a este tratamiento para combatir al virus de la hepatitis C. El caso ilustra la relación entre la terapia con interferón alfa y la aparición de neuropatía óptica isquémica anterior (NOIA), y la probabilidad de que la afectación del nervio óptico sea bilateral, poniendo en relieve la utilidad de la angiografía fluoresceínica (AGF). En este paciente, que inicialmente sólo presentaba pérdida visual en un ojo, se observó fuga tardía de contraste en ambos ojos, y una semana después desarrolló una NOIA contralateral. Se resalta que la AGF permite el diagnóstico precoz de una NOIA subclínica. Sigue siendo controvertida la decisión de la retirada del fármaco, debiendo considerarse el balance riesgo-beneficio conjuntamente con su médico prescriptor, sin olvidar que las terapias inmunomoduladoras se encuentran en estado emergente y deben ser tenidas en cuenta ante pacientes con afectación ocular de causa no explicada.

Clinical Color Vision Testing and Correlation with Visual Function

Zhao et al. Am J Ophthalmol. 2015 Sep;160(3):547-52.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26116263


Evaluación prospectiva de la utilidad diagnóstica de los tests de discriminación de colores más utilizados, Hary-Rand-Rittler (H-R-R) e Ishihara, en 22 pacientes afectos de neuropatía óptica adquirida y 18 controles sanos, excluyendo casos con déficits congénitos. Se utilizó como referencia el test de Farnsworth D-15 y se comparó el resultado con la afectación de la sensibilidad al contraste mediante el test de Pelli-Robson. Sorprendentemente, en los análisis multivariante, ambos tests no mostraron correlación con el test de Farnsworth D-15, y sí con el de Pelli-Robson, lo que permite a los autores afirmar que su utilidad no sería la de detectar un déficit en la visión de colores en los pacientes con neuropatías ópticas, sino que equivaldría a determinar una pérdida de sensibilidad al contraste.

The Ocular Immunology and Uveitis Foundation preferred practice patterns of uveitis management

Foster CS, Kothari S, Anesi SD, Vitale AT, Chu D, Metzinger JL, Cerón O. Surv Ophthalmol. 2016 Jan-Feb;61(1):1-17.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26164736


Completo análisis de la práctica clínica diaria en un centro terciario de uveítis dirigida por uno de los referentes mundiales en la materia. Además de repasar la nomenclatura en uveítis aceptada por el grupo SUN los autores sintetizan los aspectos más importantes de la terapéutica médica y quirúrgica. De especial interés resultan los apartados dedicados a los dispositivos de liberación retardada de corticoides y a los nuevos fármacos inmunomoduladores y biológicos, pues se detallan indicaciones, aspectos prácticos y efectos adversos más frecuentes. Al ser un trabajo de actualización en práctica clínica no ahonda en patologías específicas, dando más una visión “a vista de pájaro” En conclusión, un trabajo de lectura más que recomendada para todo oftalmólogo.

Diabetic macular morphology changes may occur in the early stage of diabetes

Chen Y, Li J, Yan Y, Shen X. BMC Ophthalmol. 2016 Jan 18;16(1):12. doi: 10.1186/s12886-016-0186-4.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4716641/


Estudio transversal de casos-controles en el que se compara el grosor macular ( y el de las capas de células ganglionares, nuclear interna y nuclear externa) y el grosor coroideo subfoveal (usando el HD_OCT Cirrus) entre grupos controles y grupos con diabetes mellitus tipo 1 (DM1) y tipo 2 (DM2) sin retinopatía diabética. Los autores encuentran un adelgazamiento en el grosor macular y en el de capa de células ganglionares estadísticamente significativo en el grupo de DM1, no así en los pacientes con DM2, y postulan que en estos pacientes puede existir una neurodegeneración asociada a la diabetes con la consiguiente pérdida de células ganglionares, que precedería a las alteraciones microvasculares.

Five-Year clinical trial on atropine for the treatment of myopia 2. Myopia control with atropine 0.01% eyedrops

Chia A, Lu Q-Shu, Tan D. Ophthalmology 2016;123:391-9.
http://dx.doi.org/10.1016/j.ophtha.2015.07.004


En este ensayo clínico se compara la progresión de miopía a los 5 años tras la aplicación de gotas atropina en tres concentraciones distintas, 0,01%, 0,1% y 0,5%. Este es la tercera fase de un estudio donde se han incluido 400 niños asiáticos. En la fase 1 se les administró aleatoriamente y a doble ciego atropina durante 24 meses a una de las tres concentraciones. Se detectó una mayor inhibición de progresión de miopía en el grupo tratado con dosis más altas. Pero en la fase 2 del estudio, que fue un periodo de lavado de 12 meses, se observó un rápido aumento de la miopía en los niños tratados con mayor concentración y en cambio los tratados con atropina al 0,01% fueron los que experimentaron menor cambio. En el presente estudio, que es la fase 3, se administra atropina 0,01% durante 24 meses a todos los niños que hayan tenido progresión durante la fase de lavado. La menor progresión de miopía en el grupo tratado con menor concentración se mantiene durante esta fase 3, y además con una dilatación pupilar mínima de 0,8 mm y sin pérdida de acomodación.

Evaluation of temporal association between vaccinations and retinal hemorrhage in children

Binenbaum G, Christian CW, Guttmann K, Huang J, Ying G-S, Forbes BF. JAMA Ophthalmol. 2015;133(11):1261-1265.
doi:10.1001/jamaophthalmol.2015.2868


Las vacunas han sido propuestas como causa de hemorragia retiniana en niños, sobretodo como estrategia de defensa en casos de malos tratos y niños zarandeados. En este estudio retrospectivo analizan la historia clínica de 5177 niños visitados en el Children’s Hospital of Philadelphia y a los que se les realizó un fondo de ojo. 9 de ellos tenían hemorragias retinianas, y todos ellos habían sido diagnosticados por hallazgos no oftalmológicos de traumatismo craneal por malos tratos. Entre 2210 niños de los que se tenía constancia de la fecha de vacunación, en ninguno se observó hemorragias a los 7 días de vacunación, un niño la tuvo a los 14 días y ninguno a los 21 días. Por lo tanto, se concluye que no hay relación entre hemorragia retiniana y vacunación y que no debe aceptarse nunca en un procedimiento legal

In Vivo Confocal Microscopy of the Human Cornea in the Assessment of Peripheral Neuropathy and Systemic Diseases

Wang EF, Misra SL, Patel DV. Biomed Res Int. 2015;2015:951081. Epub 2015 Dec 7.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26770980


Revisión del uso potencial del microscopio confocal en vivo en la práctica clínica habitual como método no invasivo en la evaluación de neuropatías de la córnea periférica, monitorización de los estados inflamatorios y de la respuesta clínica a tratamientos. Evalúa diferentes entidades como la diabetes, enfermedades neurogenerativas (enfermedad de Parkinson, parálisis supranuclear progresiva, esclerosis lateral amiotrófica, neuropatía idiopática de fibras pequeñas, enfermedad Charcot-Marie-Tooth), patologías reumatológicas (LES, Espondilitis anquilopoyética, Artritis reumatoide, síndrome de Sjögren), enfermedades genéticas (enfermedad de Fabry), Inmunológicas (HIV, neuropatía autoinmune periférica) y neuropatía periférica farmacológicamente inducida.
Los diferentes métodos de evaluación de las neuropatías corneales periféricas presentan múltiples limitaciones y en realidad sólo la biopsia permite la visualización directa de los nervios. El microscopio confocal puede usarse en estas entidades superando algunas de las limitaciones como la subjetividad y permite la repetición seriada sin ser invasivo.

A new OCT sign of invasive squamous cell carcinoma of the cornea

Rodríguez-Ausín P, Hita-Antón C, Míguez-Garcia C, et al.  Arch Soc Esp Oftalmol. 2015; Dec 14.
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26701300


Es raro que el carcinoma de células escamosas se presente en forma de opacidad estromal con neovascularización corneal, pero esto supondría un retraso en el diagnóstico e instauración del tratamiento con la posibilidad de pérdida de la integridad del globo ocular.
Los autores presentan un caso clínico de opacidad y neovascularización corneal progresiva causada por carcinoma escamoso que presentaba, en la tomografía de coherencia óptica (OCT) de segmento anterior, una imagen de “lengua de lava” entre las lamelas corneales. El diagnóstico se confirmó con el análisis histopatológico.
Esta imagen podría ser un signo de OCT, en este caso particular, que podría ayudar a establecer el diagnóstico diferencial con otras causas de opacidad corneal.