Volumen 22 - Número 2 - Abril-Junio 2014
La aventura inglesa

R. Bonilla Quijada
Servicio de Oculoplástica.
Moorfields Eye Hospital NHS Foundation Trust

CORRESPONDENCIA
Rosa Bonilla Quijada
E-mail: mrosabonilla@gmail.com

Cuando empecé mi residencia en oftalmología poco me imaginaba lo que me deparaba el futuro. En aquel momento, y tras la victoria personal que supuso poder conseguir mi sueño de convertirme en oftalmóloga, no me preocupaba lo que sería de mí cuatro años más tarde. Sin embargo, tras acabar la residencia, la escasez de oportunidades laborales que me permitiesen continuar desarrollándome profesionalmente me ayudaron a dar el salto al extranjero.

Tuve la suerte de recibir buen consejo de adjuntos que ya tenían experiencia y contactos en Reino Unido. Así es cómo a mediados de mi cuarto año de residencia hice las maletas para hacer un observership de oculoplástica durante un mes en el Manchester Royal Eye Hospital. No sólo aprendí mucho, también vi cuáles eran las posibilidades de formación subespecializada allí… y eran muy atractivas. El fellow asume responsabilidades y hace cirugía de adjunto joven, pero bajo la supervisión de un adjunto veterano o consultant que le guía y aconseja. Tuve la suerte de conocer gente magnífica que, además de acogerme excepcionalmente, me dieron grandes consejos sobre cómo conseguir trabajo en Inglaterra.

Así volví a Barcelona para acabar la residencia con la firme idea de continuar mi formación especializada. Lo primero fue empezar a buscar ofertas de fellowships por internet. En la web del Royal College of Ophthalmologists hay un listado detallado de las ofertas de fellowships. Es útil visitar esta web para hacerse una idea del número, tipo y duracción de los distintos fellowships. El National Health System (NHS) tiene una página de su web especialmente dedicada a esto, NHS Jobs, donde se puede crear un currículum electrónico para solicitar las ofertas que van saliendo. El British Medical Journal (BMJ) también publica muchas ofertas en la página de su web BMJ Carreers.

Un problema para todo especialista que quiera hacer un fellowship tras acabar la residencia es el hecho de que mientras nuestro programa de especialidad son cuatro años, el suyo son siete. Ése es un importante agravio comparativo sobre todo si se quiere optar a uno de los fellowships más reputados. De todos modos, como por intentarlo no se pierde nada, yo empecé a enviar solicitudes a todo fellowship de oculoplástica que se anunciaba. Después de varias solicitudes rechazadas, ¡finalmente me escogieron para hacer una entrevista! La oferta era para un Advanced Sub-specialty Training Opportunity (ASTO). Este puesto no dista mucho en funciones del fellowship. La diferencia es que normalmente es una inmersión en la subespecialidad que hacen los residentes británicos en su último año de residencia.







Así es cómo cogí el vuelo a Londres para hacer la entrevista en el London Deanery. La entrevista es obligatoria para cualquier puesto de trabajo y es totalmente formal. Pocos días después recibí por e-mail el anuncio de que había conseguido la plaza y mi futuro laboral y formativo inmediato quedó resuelto. Conseguir todos los papeles que me exigían para colegiarme me llevó los 2 meses desde que acabé la residencia hasta que empecé a trabajar en el Maidstone and Tunbridge Wells NHS Trust.

A partir de ahí empiezan los problemas para adaptarse a la vida en un nuevo país y a un nuevo sistema sanitario. El NHS es famoso por la cantidad de papeleo que requiere. Tanto es, que todos los médicos tienen una sesión especialmente dedicada a tareas administrativas. En cada visita, se ha de dictar una carta informativa tanto para el paciente como para el médico de cabecera. Aunque esto consume mucho del tiempo de la consulta, facilita mucho la comunicación con el médico de cabecera que es en todo momento conocedor de la evolución de sus pacientes. Las historias clínicas continúan siendo en papel, en teoría con el objetivo de salvaguardar la confidencialidad de los pacientes. Esto me ha permitido desarrollar mis dotes artísticas dibujando ojos, ya que, cómo se dice popularmente, una imagen vale más que mil palabras.

El NHS es excepcional en su capacidad organizativa y para ello emplea todo el personal de apoyo necesario. Además es necesario que esté todo el personal para poder iniciarse una actividad, con lo que un quirófano no se comenzará si falta alguien o los pacientes de una consulta se reducirán si no hay suficiente soporte de enfermería o administrativos. Todo está escrito, los protocolos de actuación (clínicos y administrativos) son la norma. Esto en general es una ventaja aunque, a veces, también se hecha de menos la flexibilidad para romper las normas cuando conviene.

El horario de trabajo europeo es otra de las diferencias. Al principio cuesta acostumbrarse a comer un mísero sándwich sobre las doce del medio día y cenar a las siete. Dedicar poco tiempo a la comida y finalizar la jornada a media tarde acaba siendo ventajoso ya que se dispone de más tiempo al cabo del día y permite la famosa conciliación familiar y laboral, tan difícil en nuestro país con jornadas interminables.

Durante este primer año conseguí adaptarme al sistema y mejorar considerablemente mi experiencia clínica y quirúrgica en patología básica oculoplástica y de vía lagrimal. También continué solicitando fellowships para seguir mejorando mi formación. Y así es cómo llegó la entrevista para el adnexal fellowship del Moorfields Eye Hospital y mi siguiente reto.

Dejé la tranquila ciudad de Maidstone para irme a vivir a la “City” en agosto de 2013. Londres es una ciudad fascinante. La lista de lugares para visitar y actividades de ocio es interminable. Una metrópolis en mayúsculas con uno de los mayores crisoles de culturas del mundo. Las mayores desventajas, como es bien sabido, son el clima, las aglomeraciones y el alto precio de la vida.


Todo eso vale la pena por trabajar en una de las instituciones oftalmológicas más antiguas y reputadas de Europa. Es un lujo poder aprender de un pionero de la oculoplástica europea como Richard Collin, que ha formado a una generación entera de cirujanos, o de uno de los mejores cirujanos de órbita a nivel mundial como Geoffrey Rose. Otra gran ventaja es tener al alcance cualquier tipo de prueba complementaria en oftalmología que se pueda imaginar, apoyo optométrico, ortóptico, protésico y consejo de los genios de cada subespecialidad… ¡el paraíso de la oftalmología! También permite conocer a colegas internacionales, que acuden allí a trabajar o a observar, y aprender de ellos otras maneras de enseñar, aprender y ejercer medicina. Al ser un centro de referencia, el volumen de pacientes es muy alto, facilitando el aprendizaje de la patología más infrecuente. Y aunque el trabajo es duro y el sueldo escaso, compensa con creces.





En definitiva, animo a los residentes a plantearse continuar su aprendizaje en el extranjero. No sólo es una grandísima oportunidad de conseguir una formación especializada de calidad (posibilidad de la que, muy desgraciadamente, carecemos en nuestro país) sino también una experiencia personal de conocer otro país con otra cultura y otras costumbre. En este contexto, las becas para formación en el extranjero la Societat Catalana d’Oftalmologia son una gran iniciativa que seguramente ayudará a muchos a realizar sus sueños como yo estoy haciendo con los míos.

Finalizo agradeciendo a Antoni Sabala el abrirme los ojos y muchas puertas, a Jordi Loscos y Sandra Gómez el haber confiado en mi valía, a Noelia Sabater y Alfonso Vásquez el ser unos grandes camaradas de aventura, a Marc Muñoz el demostrarme que me seguiría hasta el fin del mundo y a tantos otros que han sido clave para mi desarrollo tanto personal como profesional en estos últimos años.

Webs de interés

oftalmofellowuk.blogspot.co.uk
www.jobs.nhs.uk
careers.bmj.com
www.rcophth.ac.uk