Volumen 22 - Número 1 - Enero-Marzo 2014
Protocolo diagnóstico de la atrofia óptica bilateral en la infancia (2ª parte*)

M. Saint-Gerons1, N. Martín-Begué2, S. Muñoz3, M. del Toro4
1Servicio Oftalmología, Hospital Mútua de Terrassa. Barcelona
2Unidad Oftalmología Pediátrica, Hospital Universitari Vall d’Hebron. Barcelona
3Servicio Oftalmología, Hospital Universitari Bellvitge. Barcelona
4Unidad Neurología Pediátrica, Hospital Universitari Vall d’Hebron. Barcelona


CORRESPONDENCIA
M. Saint-Gerons
Servicio Oftalmología
Hospital Mútua de Terrassa. Barcelona
E-mail: saintgerons@gmail.com

Enfermedades neurodegenerativas

Las enfermedades neurodegenerativas son un conjunto de trastornos de origen genético que afectan de forma preferencial bien a la sustancia blanca o a la sustancia gris. Cuando la afectación predominante es de sustancia blanca se manifiestan como disfunción de la vía cortico-espinal, neuropatía periférica y atrofia óptica. Las enfermedades que afectan a la sustancia gris, por el contrario, se presentan con crisis comiciales, trastornos del movimiento y demencia. En muchas ocasiones la afectación es mixta, tanto de sustancia blanca y de gris, bien sea desde el inicio del proceso o en el curso evolutivo. En este apartado se revisan las enfermedades neurodegenerativas que debutan en la edad pediátrica y cursan con atrofia óptica. Se pueden distinguir dos grandes grupos (Tabla 1):





Tabla 1. Clasificación de las enfermedades neurodegenerativas.


Errores congénitos del metabolismo intermediario

Acidemias orgánicas

La acidemia propiónica y metilmalónica son enfermedades muy infrecuentes y de herencia autosómica recesiva. La clínica se suele iniciar en el periodo neonatal con alteraciones gastrointestinales inespecíficas. Posteriormente aparecen las manifestaciones neurológicas graves asociadas a cetoacidosis, hiperamoniemia y fallo multiorgánico.
 

Acidemia propiónica

 

Aciduria metilmalónica

 

Déficit de biotinidasa


Errores congénitos del metabolismo de las organelas celulares

Enfermedades lisosomales

Mucopolisacaridosis (MPS)
Son un grupo de enfermedades hereditarias de depósito lisosomal caracterizadas por déficit de enzimas involucrados en la degradación de los glicosaminoglicanos. El depósito y acumulación de estos productos en los diferentes órganos y tejidos produce las manifestaciones clínicas de estos pacientes. La herencia es autosómica recesiva, excepto la MPS II Hunter que es recesiva ligada al cromosoma X.





Tabla 2. Manifestaciones oftalmológicas según el tipo de MPS.

Mucolipidosis
Las mucolipidosis son enfermedades de depósito lisosomal de herencia autosómica recesiva. Se han descrito cuatro tipos: I o sialidosis, II, III y IV. La mucolipidosis tipo IV se caracteriza por deterioro neurológico y alteraciones oftalmológicas como opacidad corneal, distrofia retiniana, atrofia óptica y estrabismo.


Esfingolipidosis
Enfermedad de Krabbe
Enfermedad lisosomal que afecta la sustancia blanca del sistema nervioso central y periférico.


Leucodistrofia metacromática


Gangliosidosis
Son un conjunto de enfermedades hereditarias de depósito lisosomal de gangliósidos, sobre todo en las neuronas. Existen varias formas, pero se mencionan aquellas que provocan con mayor frecuencia atrofia óptica por el acúmulo de los gangliósidos en las células ganglionares de las retina. Esto produce la típica imagen en mácula rojo cereza y posterior atrofia de estas células. El diagnóstico se realiza una vez establecida la sospecha clínica, con el estudio enzimático y la confirmación genética.


Lipofuscinosis neuronal ceroidea
Bajo este término se agrupan unas enfermedades hereditarias de depósito lisosomal que constituyen la principal causa de enfermedad neurodegenerativa en la infancia. Su presentación clínica y las anomalías genéticas son heterogéneas. La forma juvenil (LNCJ) o enfermedad de Batten es la lipofuscinosis neuronal ceroidea más frecuente.

 

Enfermedades peroxisomales

Las enfermedades que afectan a los peroxisomas se han dividido en tres grupos:

Enfermedades secundarias a la alteración en la biogénesis de los peroxisomas 
Síndrome de Zellweger, adrenoleucodistrofia neonatal y enfermedad infantil de Refsum. Todas ellas son de herencia autosómica recesiva. Las manifestaciones sistémicas del síndrome de Zellweger son hipotonía severa, convulsiones y dismorfismo cráneofacial. La adrenoleucodistrofia neonatal se caracteriza por hipotonía y convulsiones sin características dismórficas, presentan atrofia cortical adrenal pero raramente con insuficiencia adrenal. La enfermedad de Refsum infantil es la forma menos severa de este grupo de enfermedades peroxisomales. Las principales manifestaciones oftalmológicas son la retinopatía pigmentaria con ERG abolido y la atrofia óptica secundaria a la retinopatía pero también a la desmielinización del nervio óptico. También pueden presentar opacidad corneal, cataratas y glaucoma congénito, pero con menor frecuencia y sobre todo en pacientes con el síndrome de Zellweger.

Enfermedades por déficit de múltiples enzimas
Condrodisplasia punctata, tipo rizomélico. Su herencia es autosómica recesiva. Sistémicamente presentan extremidades proximales cortas, dermatitis y retraso psicomotor. Su principal manifestación oftalmológica es la catarata capsular anterior bilateral.

Enfermedades producidas por déficit de un único enzima
Adrenoleucodistrofia ligada al cromosoma X, hiperoxaluria tipo 1 primaria y enfermedad de Refsum clásica.

 

Enfermedades mitocondriales

En este apartado solo se incluyen las enfermedades mitocondriales sindrómicas, es decir, aquellas con síntomas neurológicos o sistémicos y con atrofia óptica como una de sus manifestaciones.

Síndrome de Leigh


Ataxia Friedreich
Es la causa más frecuente de ataxia hereditaria recesiva. Es una enfermedad neurodegenerativa que cursa con ataxia progresiva, disartria, pérdida de reflejos tendinosos profundos y de la sensibilidad, deformidades en los pies, escoliosis y cardiomiopatía. La neuropatía óptica es muy frecuente aunque los pacientes no refieren pérdida de visión.

Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth (CMT)
Es una de las neuropatías periféricas hereditarias más frecuente. Un subtipo de CMT, la neuropatía sensorial y motora tipo VI, se caracteriza por neuropatía periférica axonal y atrofia óptica. La herencia puede ser autosómica recesiva o dominante. La neuropatía periférica precede en una década o más la aparición de la atrofia óptica que se desarrolla en la adolescencia tardía. La clínica oftalmológica consiste en una disminución de la visión subaguda pero importante (<20/400), alteración de la visión de los colores y defectos centrales en el campo visual. Al igual que pasa con algunos casos de neuropatía óptica hereditaria de Leber, algunos pacientes recuperan visión años después del inicio de la neuropatía óptica. Algunos pacientes presentan mutación en el gen de la mitofusina.

Otros síndromes mitocondriales con neuropatía óptica
Síndrome MERRF (epilepsia mioclónica con fibras rojo-rasgadas), síndrome MELAS (encefalopatía mitocondrial, acidosis láctica y episodios similares a accidentes vasculares), CPEO (oftalmoplejía externa progresiva crónica), síndrome de Kearns-Sayre y síndrome MNGIE (neuropatía gastrointestinal con encefalopatía).
 

Enfermedades neurodegenerativas genéticas sin defecto metabólico conocido

Enfermedad de Canavan

 

Enfermedad de Pelizaeus-Merzbacher

 

Síndrome de PEHO

Encefalopatía progresiva con edema, hipsarritmia y atrofia óptica.

 

Disautonomía familiar

 

Degeneraciones espinocerebelosas

Se han identificado al menos 30 subtipos con mutaciones en diferentes genes, la mayoría con herencia autosómica dominante y debut en la edad adulta. Se caracterizan por ataxia junto con otros signos neurológicos, incluyendo trastornos oculomotores, defectos cognitivos, disfunción piramidal y extrapiramidal, y la afectación del sistema nervioso bulbar, espinal y periférico. Algunos subtipos cursan con retinopatía, como la ataxia espinocerebelosa tipo 7 (SCA 7), mientras que la SCA 1 presenta atrofia óptica.
 

La neurodegeneración con acumulo cerebral de hierro (NBIA)

Abarca un grupo de trastornos neurodegenerativos que se caracterizan por un depósito de hierro en los ganglios de la base y otras regiones del cerebro.

NBIA1
Se puede clasificar en tres categorías: enfermedad clásica (inicio precoz y curso rápidamente progresivo), enfermedad atípica (inicio más tardío y curso de progresión más lento), y enfermedad intermedia (con características de las dos anteriores, por ejemplo, inicio tardío con un curso rápidamente progresivo)


NBIA2A y NBIA2B

 

Síndrome GAPO

 

Diagnóstico

Ante una atrofia óptica bilateral en el niño es imprescindible una historia clínica detallada para intentar orientar el cuadro y solicitar las pruebas complementarias adecuadas.


La exploración oftalmológica tendría que ser lo más completa posible de acuerdo con el grado de colaboración del paciente:

Las pruebas complementarias sistémicas se deberían solicitar en función de la historia y exploración oftalmológica: RM cerebral, estudio metabólico, determinación de vitaminas (B1, B6 y B12) y ácido fólico, estudio de las mutaciones en DNA mitocondrial, gen OPA1 y WFS1, glicemia y audiometría. Los pacientes con clínica neurológica deberán ser valorados por un neurólogo pediátrico.

El protocolo diagnóstico se resume en forma de algoritmo (Algoritmo 1).



 

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