Volumen 21 - Número 2 - Junio 2013
La Cirugía del Dioptrio Ocular
JF. Alfonso
Presidente de la SECOIR
CORRESPONDENCIA
JF. Alfonso
E-mail: j.alfonso@fernandez-vega.com
La cirugía de la córnea y la cirugía del cristalino han evolucionado estos últimos años de forma significativa. Unidas a la cirugía refractiva, conforman un nuevo concepto dentro de la cirugía del segmento anterior que hemos denominado cirugía del dioptrio ocular, y que intentaremos explicar y justificar en esta editorial.
La cirugía de la córnea podemos dividirla básicamente en técnicas de superficie (membrana amniótica, por ejemplo), queratoplastias (penetrantes y lamelares) y procedimientos quirúrgicos orientados al tratamiento específico de ciertas patologías, entre las que podemos destacar el queratocono. Este primer grupo de técnicas rehabilitadoras de la córnea forman la primera columna de nuestro esquema.
La cirugía del cristalino también comprende diferentes apartados: la cirugía de la catarata y de cristalino transparente, el estudio de las lentes intraoculares (monofocales, bifocales, trifocales o tóricas) y la cirugía relacionada con luxaciones o intercambios de lentes. Todos ellos son temas con suficiente entidad para formar una segunda columna.
Por último, la académicamente infravalorada cirugía refractiva, con sus técnicas de láser excímero, el implante de lentes fáquicas y la corrección del astigmatismo, que ha adquirido la suficiente importancia terapéutica como para constituir la tercera columna.
Tres columnas que pueden tener, en principio, una lectura vertical e independiente. Es decir, son tan amplias que podemos dedicarnos exclusivamente a una de ellas durante toda nuestra carrera profesional. Por ello, muchos cirujanos de segmento anterior contemplan la posibilidad de ser, además, especialistas en córnea, cristalino o refractiva, conociendo y mejorando cada una de las técnicas que les corresponden.
Este planteamiento inicial puede enriquecerse si hacemos una lectura horizontal de las tres columnas expuestas, y relacionamos entre sí técnicas que se incluyen en cada una de ellas. Algunos ejemplos nos permitirán entender la idea. La rehabilitación visual de una queratoplastia puede incluir el implante de una lente intraocular o la corrección del astigmatismo con segmentos intracorneales; la cirugía con lente multifocal puede necesitar de la corrección de un astigmatismo residual con láser excímero; la ectasia secundaria a un procedimiento refractivo corneal puede ser el motivo de una queratoplastia. Todos hemos tenido situaciones en las que debíamos relacionar o secuenciar procedimientos para resolverlas satisfactoriamente e incluso acudir a compañeros especializados para resolver determinados problemas.
En estas ideas se basa nuestro nuevo concepto de cirugía del dioptrio ocular: la cirugía que realizamos sobre las dos lentes del ojo con el fin de recuperarlas, sustituirlas o mejorarlas. Córnea y cristalino pueden ser modificados o sustituidos gracias a las diferentes técnicas quirúrgicas, y pueden ser también complementadas por lentes intracorneales, por lentes superpuestas sobre el cristalino (lentes epicapsulares) o por lentes interpuestas entre córnea y cristalino (lentes en cámara anterior); sin olvidar, por supuesto, la opción no quirúrgica de las lentes de contacto corneales.
Los avances tecnológicos nos permiten alcanzar la idea, hasta hace poco tiempo utópica, de modificar el dioptrio ocular en función de las necesidades del paciente; y además, hacerlo con seguridad. Sin embargo, la formación en este campo de los jóvenes oftalmólogos, necesita una profunda revisión. La cirugía básica de la catarata con lente monofocal o el trasplante de córnea penetrante, son sólo un primer paso en la cirugía rehabilitadora del dioptrio ocular, un primer paso en el camino que hemos planteado.
Los programas de formación en el sistema público de salud deben ampliarse y completarse con programas impartidos por otras entidades como la Universidad, las clínicas privadas, los laboratorios farmacéuticos y las sociedades científicas. Cualquier recurso que sea eficaz debe ser empleado en la formación de nuestros oftalmólogos.
En este sentido, las Sociedades Oftalmológicas deben liderar este proyecto de cirugía del dioptrio ocular y llegar al año 2020 con el concepto de emetropía totalmente consolidado. Todos los medios necesarios con el fin de llegar a este objetivo, congresos, cursos, revistas científicas, etcétera, serán herramientas a emplear para conseguirlo.
Creemos que esta idea repercutirá de forma positiva en la Oftalmología española y en la industria relacionada, pero especialmente, en la salud ocular de nuestros pacientes, única razón que debe presidir y justificar cualquier iniciativa.